Superpoblación:
En 1900, la población mundial era de 1.250.000.000 de habitantes. Para el año 2000, la población mundial alcanzó los 6.000.000.000. El pronóstico menos optimista es que alcanzaremos los 12.000.000.000 para 2050. En los últimos 100 años, las ciudades han transformado su fisiología urbana, presentando importantes concentraciones de rascacielos y grandes áreas residenciales de baja densidad. Ecológicamente hablando, las consecuencias de esta evolución han sido la destrucción progresiva de la vegetación, la irracionalidad en el consumo energético y el deterioro del medio ambiente.
10 millones de personas no pueden vivir bajo las mismas condiciones y normas que varias decenas de miles de personas.
Modelos urbanos moribundos:
Los modelos de planificación urbana del siglo XX parecen ineficaces para resolver los problemas del crecimiento urbano en grandes áreas superpobladas. Incluso las poblaciones medianas muestran síntomas similares de la desaparición de los modelos tradicionales. La filosofía urbana actual parece asentada en una preocupante ruptura con la realidad.
DEBERÍAMOS SUSTITUIR EL TÉRMINO EXCESIVAMENTE USADO «IMPACTO AMBIENTAL MÍNIMO» POR «MEJORA AMBIENTAL».
Bioecología Urbana:
Las soluciones a los problemas urbanos futuros deben afrontar la nueva realidad de las megaciudades. El inevitable progreso tecnológico debe encontrar su equilibrio con la recuperación «bioecológica» del entorno natural. La Ciencia Biónica surge como una alternativa al pensamiento filosófico y al desarrollo científico de modelos urbanos humanizados.
LA BIÓNICA Y LA BIOECOLOGÍA SON DOS CONCEPTOS INNOVADORES DE LA FILOSOFÍA URBANA.
El límite de los 800 metros de altura:
Aceptando, bajo la lógica del uso racional de la energía, que la alternativa a la conquista del espacio vertical es la «extensión ilimitada», el modelo actual de edificación en altura resulta inadecuado por su deshumanización y su límite tecnológico para llevar a cabo esta conquista. Desde el Empire State Building (1931), con sus 380 m. De altura, hasta el Taipei 101 (508 m – año 2004) fue posible aumentar solo 70 metros, a pesar de la gran cantidad y calidad de diferentes modelos tecnoestructurales desarrollados para la construcción de rascacielos, lo que confirma el límite tecnológico.
LA TEORÍA BIÓNICA DE LOS GIGANTES SOSTIENE QUE PARA SUPERAR LAS FRONTERAS ACTUALES DE ALTURA SON NECESARIOS CAMBIOS CONCEPTUALES EN LOS MATERIALES Y TÉCNICAS DE CONSTRUCCIÓN.
El desafío que se asume en la conquista del espacio vertical no se basa en batir récords de altura, sino en redefinir con dignidad la vida de las grandes comunidades. El verdadero compromiso social consiste en desarrollar un modelo innovador de construcción vertical que integre en una nueva filosofía de vida los conceptos tecnológicos revolucionarios, capaces de superar los 800 metros de altura, con los nuevos modelos urbanísticos y arquitectónicos bioecológicos.
EN NÚCLEOS MASIVOS Y CON ESCASEZ DE TERRENO, LAS «CIUDADES VERTICALES» PERMITEN LA EXPANSIÓN ECOLÓGICA DE LA CIUDAD.

Torre Biónica